lunes, 28 de enero de 2019

La paradoja de ser el presidente.

La llegada de AMLO, y su estrategia contra el huachicoleo(robo de gasolina), confirma que los mexicanos exigimos que el presidente no sea un dictador pero se comporte como uno.

No terminamos de entender que la separación de poderes existe por algo, y esperamos que el presidente sea responsable del accionar de todo el gobierno.

En lugar de exigir al Congreso de la Unión legisle para darle tanto al presidente y el Poder Judicial de la Federación pueden ejercer sus funciones de la mejor manera posible.

En lugar de exigirle directamente al Poder Judicial de la Federación dispense justicia de manera expedita y de acuerdo a derecho, esperamos que se doblegue a los que le pidan los otros dos poderes. Solo para molestarnos más cuando el resultado no es favorable a quien solicito la intervención en primer lugar.

Si queremos evitar que el presidente se convierta en un dictador, tenemos que empezar por hacer respetar la separación de poderes nosotros mismos al no pedir que uno intervenga en el quehacer de los otros dos. Tenemos que evitar que el poder se concentre en manos de uno solo de los poderes, de otra manera estaremos ayudando a crear una dictadura.

De no ser así, seremos cómplices de la creación de la dictadura que tanto decimos despreciar. México es un país en el cual una dictadura solo llegara con la ayuda del pueblo.

domingo, 20 de enero de 2019

Nuestro problema no es que se cambie quien gobierna, sino que no cambia la gente.

Con la toma de protesta como presidente de México de AMLO, ha sido una labor titánica encontrar una critica realmente pensada, y articulada, de manera inteligente por parte de sus retractares.

Hasta el momento, la mayoría ha caído en el mismo juego que tanto crítica de los partidarios de AMLO. En lugar de subir el nivel del dialogo político, seguimos en el mismo juego de acusaciones infantiles o de actuar de la misma forma que los contrarios a sabiendas que no contribuirá a encontrar solución alguna.

En lugar de realmente seguir trabajando por construir el país que queremos, y crear realmente una oposición que funcione como balance a la actual administración, se esta cayendo en una actitud obstruccionista o falta de realmente propuestas reales como contrapeso.

Se esta cayendo en un juego peligroso de reacción visceral a cualquier cosa que AMLO hago, o proponga. Lo que me preocupa, es que incluso sectores sociales que deberían ser menos sensibles a reaccionar lo hacen.

Lo que me más me preocupa, es que los medios y en las redes sociales hacen más por agravar el problema que por realmente buscar ayudar a que la gente tenga una mejor perspectiva para ayudar a salir de una manera positiva.

No se tiene que estar de acuerdo con quien esté en la presidencia para trabajar por el bien común. Lo que se necesita es trabajar para llegar a acuerdos que nos beneficien a todos, en lugar de trabar el trabajo de quienes no están de acuerdo con nosotros.

Más importante es dejar de ver las cosas como blanco o negro, y crear consciencia de que el espectro es mucho más amplio.

Lo principal, es crear consciencia de que el cambio para construir un mejor país no llegara de la mano de ningún político sin importar sí es de derecha o izquierda. El cambio realmente llegara cuando nosotros mismos actuemos de manera que realmente nos encamine a donde queremos llegar.

Esto no significa que no debemos exigir a los políticos los resultados que necesitamos para mejorar, pero estos tienen que venir de la mano de nuestro esfuerzo. De otra manera, no importa cuanto esfuerzo se haga el cambio nunca llegara.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Adiós al 2018, bienvenido 2019.

Este 2018 trajo muchas cosas nuevas consigo, tanto buenas cosas como malas. Aún así, el balance final es bastante positivo en general.

Hay cosas que no me dejaron del todo satisfecho, aún así hubieron cambios cuyos cambios fueron mejores de lo que esperaba. Perdí gente, ciclos que se cerraron por diversos motivos salieron de mi vida. Mientras tanto, las relaciones con quienes valoro más se solidificaron y han pasado a otros niveles que aveces fueron inesperado.

En lo laboral, los cambios continúan mientras otros comienzan a dar resultados. No todo fue tal cual esperaba, pero en general las cosas salieron para bien.

El 2019 pinta como un año que trae muchos cambios más, mientras que otras tantas cosas se consolidaran. Es un año que pinta para bien, sobretodo porque a quienes tengo a mi lado son las personas que tienen que estar. Mientras que planeo conocer nuevos lugares, todavía me quedan por explorar muchos otros.

Lo cierto es que el 2019 traerá muchas cosas consigo, esta en nosotros el darle el mejor sentido que podamos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Al final, AMLO no llenara las expectativas de nadie.

Con la toma de posesión de la presidencia de México por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el día de hoy, marco el inicio de una administración marcada expectativas desproporcionada mente altas y bajas.

Hay gente que espera que haga transforme a México para mejor de forma tan grande en un tiempo tan corto, que no parece que haya manera que pueda cumplir. Mientras tanto, muchos otros esperan que fracase de forma catastrófica.

Lo cierto, es que no va a pasar lo uno ni lo otro. Muchos de los cambios que necesita el país, necesitan mucho más tiempo de los 6 años que tendrá la administración de AMLO, mientras que otros no dependen del todo de lo pueda hacer.

Para que fracase del modo que muchos piensan, incluso pareciera que quieren que así sea, parece mucho menos probable. Hay demasiados intereses, que AMLO necesita de su lado, para que un fracaso tan grande sea siquiera posible.

Es cierto es que México si necesita una profunda transformación, pero AMLO ni ningún líder podrá lograr que se de. La transformación que la gente quiere ver, solo se dará sí todos hacemos algo para que se hacerla realidad. Sino no cambiamos, siempre viviremos con la frustración de que las cosas siguen igual.

Personalmente creo que el hecho de que AMLO haya llegado a la presidencia es un inicio para que la transformación se de, pero no depende de lo que el haga o deje de hacer. La transformación de México en el país que queremos depende de todos nosotros, por más trillado que suene. Los gobiernos solo sirven para darnos el andamiaje para que nosotros logremos construir el país que queremos tener.

México va a cambiar, pero mucho de este cambio depende de nosotros como sociedad.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Sí se quiere evitar una dictadura, hay que mantener la separación de poderes.

Es triste, además de frustrante, que la gente ignora o no entiende que en México existe la división de poderes. Lo cual significa que los poderes del ejecutivo, legislativo, y judicial se encuentran delimitados de tal forma que ninguno pueda tomar la funciones del los otros dos.

De esta forma se busca que no se concentre en manos de una sola institución, ni persona, y que existan contrapesos en el actuar de cada uno de estos poderes.

Esto significa que los poderes legislativo y judicial no se encuentran subordinados al ejecutivo. Cada uno de ellos tienen responsabilidades diferentes que cumplir, para así tener un gobierno funcional. El hecho de que el ejecutivo y la mayoría del legislativo provengan del mismo partido político es señal de que debe de haber una mejor coordinación entre los dos poderes, pero no de que uno se subordinara el otro.

A partir del 2000, el legislativo y el judicial han ganado un nivel de autonomía del ejecutivo sin precedente del poder ejecutivo. Debemos estar vigilantes de que así se mantenga sin importar quien sea la cabeza del poder ejecutivo, y dejar que se pierda por nuestra inacción.

Así mismo, hay que ayudar a mantener una prensa libre que informe sobre el actuar del gobierno sin censura. Sobretodo, hay que tener en cuenta que todos tenemos algo que hacer para mantener al gobierno vigilado para que actué de acuerdo a los intereses del pueblo.

martes, 30 de octubre de 2018

Consulta sobre el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, un ejercicio en miopía social.

El principal punto que todo el mundo está perdiendo de vista de la consulta sobre el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, es que en realidad no significa la cancelación de su construcción. Aparentemente, la gente no ha entendido que la discusión sobre si se continua, o no, sigue aún cuando ya termino la consulta.

Terminar el aeropuerto en el lugar donde actualmente se construye sigue en pie, y no se ha cancelado aún. La consulta en si no es legalmente vinculante, y la decisión final está en manos del gobierno en si.

Preocupante, es que saca a relucir que se nos cierra el mundo sí algo así pasa. Lo cierto es que no lo hará, y por como se proyecta que incremente el trafico aéreo el nuevo aeropuerto también se vera saturado con el tiempo, y la Ciudad de México necesita un aeropuerto alternativo dedicado.

Alrededor del mundo, las urbes del tamaño de la Ciudad de México tienen al menos dos aeropuertos a su disposición. Incluso Nueva York y Londres tienen una mayor cantidad. Esto ayuda a aliviar la saturación, y da una mayor elección de vuelos a los viajeros tanto en precios como en horarios.

De hecho, Monterrey y Guadalajara ya deberían estar considerando tener aeropuertos alternativos en su zonas metropolitanas que den servicio a la avión comercial. Incluso, podría ser ventajoso para ser alguna de estás dos urbes la que tenga el aeropuerto que sea uno de los principales puntos de interconexión no solo del país, sino también de América latina.

Al final del día, la Ciudad de México si necesita un nuevo aeropuerto. Pero que complemente de alguna forma al actual, no como su remplazo total.

lunes, 15 de octubre de 2018

La división de poderes es fundamental para la libertad, y el bienestar, que tanto deseamos.

Muchas personas en México al parecer no entienden por completo que hay una separación de poderes en el gobierno. El gobierno mexicano se encuentra divido en tres poderes distintos, el ejecutivo, el legislativo, y el judicial.

Cada uno de estos poderes tienen funcionen distintas, y sirven como contrapeso a los otros dos poderes. Esto tiene el fin, de evitar que el poder no se concentre en una sola institución gubernamental, o persona.

El poder ejecutivo lo tiene la Presidencia de la República, y su titular es el presidente. En sus manos está ejecutar la administración del gobierno, y llevar acabo políticas publicas en beneficio de los ciudadanos. Todo esto dentro del marco legal existente, ya que no puede crear o derogar leyes.

El poder legislativo está en manos del Congreso de la Unión, el cual esta compuesto del Cámara de Diputados y el Senado de la República. Los diputados y senadores son quienes dan el marco jurídico dentro del cual nos movemos. Ellos son quienes crean, o derogan, las leyes que faciliten la sana convivencia de la gente.

El Poder Judicial de la Federación, encabezado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es el órgano que se encarga de hacer que se acate la legislación vigente.

Cada uno de los poderes tiene sus atributos bien delimitados, así como sus funciones y los alcances del poder que se le conceden para llevar el gobierno del país. Y es vital que se mantengan separados, para evitar que se concentre demasiado poder en pocas manos. El dejar que uno de los poderes tenga poder sobre los otros dos, nos llevaría una situación poco sana para decir lo menos.

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