Uno de los rasgos más tóxicos que una persona puede tener en un lugar de trabajo, o cualquier relación en la cual se buscan salir adelante de manera colectiva, es tratar de ver toda interacción como de ganar o perder.
Cuando se buscan lograr objetivos, el llevar un marcador de quien a ganada o perdido no lleva a tener una relación laboral positiva. Sobretodo porque todos los que se encuentran laborando en la misma empresa, o negocio, están buscando cumplir los mismos objetivos. Lo que se tiene que buscar es que todos en la empresa crezcan en conjunto, no quien gana porque su idea fue utilizada o porque logro superar alguna meta.
Todos tenemos nuestras altas y bajas en el trabajo, así simplificar todo a un marcador no lleva a un sano ambiente laboral. Lo que realmente importa es que todos contribuyan en la mejor manera posible, teniendo en cuenta que no todos contribuirían lo mismo todo el tiempo.
Lo importante es que se busque lograr los objetivos en conjunto, buscando que todos en equipo vayan creciendo y aprendiendo día a día. Por esto el tener equipos de trabajo con una diversidad de personas los hace más fuertes, ya que tienen diferentes perspectivas para contribuir al crecimiento de la empresa, y lograr llegar a los objetivos.
La idea de ganadores y perdedores tiene su lugar, pero no en cuanto a la labor diaria en el trabajo. Para realmente trabajar en equipo, antes de pensar de quien gana o pierde dentro del mismo, es como logramos llegar a la meta.
No solo eso, hay que pensar en como ayudamos a los miembros que lo necesiten para llegar a la meta común. Esto incluye enseñarles diferentes formas de hacer las cosas, o aclarar dudas. Hay que aprender a aprovechar las fortalezas de cada miembro del equipo, en lugar de enfocarse en las debilidades que vemos en ellos.
La competencia esta fuera de la empresa, y es la cual hay que enfocarse en superar.