El reducir la política a una dicotomía entre derecha e izquierda quita la oportunidad de construir una sociedad mejor, que sea más justa y equitativa. Nos lleva a ver la política algo donde solo hay dos formas de construir las soluciones que necesitamos para seguir avanzando en la construcción de un mundo mejor.
Nos lleva a ver a quienes no ven las cosas como nosotros, como oponentes que hay que derrotar en lugar de personas con quienes hay que hablar y construir acuerdos para llegar adonde queremos llegar. Se toma demasiado literal el sentido de la oposición, que no es algo que se tiene que derrotar sino que sentarse a la mesa para llegar a donde queremos estar.
No es que unos estén bien, mientras otros estén mal. Mas bien, son visiones distintas de como se ve una sociedad. Y no hay necesidad de elegir una sola, ya que hay mas de una y muchas se complementan. Lo que hay que ver, son las bases en las cuales cada visión esta construida, y partir de ahí para decidir incluirla o no.
Inclusive no se tienen que incluir toda la visión, o aceptarla tal cual es presentada. Se pueden tomar las partes que aporten de manera positiva, o solo las partes que lo hagan sí es necesario. Incluso hay visiones, y formas de vivir, que no afectan de manera alguna la tuya, y por lo tanto se puedes no tomarlas en cuenta en tu día a día.
Nadie te fuerza a aceptar, o vivir, de algún modo dentro de ciertos límites. Dentro de una sociedad saludable no solo hay cabida para una sola manera de ver el mundo, son necesarias una diversidad de visiones y maneras de ver las cosas para que una sociedad se desarrolle de manera saludable, y pueda hacerle frente al futuro de la mejor manera.
El pensar que solo existe la dicotomía de la derecha e izquierda, y que no pueden aprender una de la otra es algo que no lleva a nada bueno.