lunes, 4 de noviembre de 2019

Urge hacer el transporte publico una opción real.

Aunque la noticia de que al fin se construirá el Peribús, aún no hay mejoras reales para la movilidad en el servicio de transporte publico. Aunque se han implementado alguno cambios, esos son insuficientes para realmente mejorar la calidad del servicio prestado por los camiones de la red.

Y si ha esto le agregamos que la red del tren ligero, y del Macrobús, son totalmente insuficientes, tenemos un gran problema de movilidad. La zona metropolitana de Guadalajara necesita muchas más lineas que las dos, pronto tres, del tren ligero, y la única del Macrobús.

El trafico en horas picos ya es no es sostenible, ya que los embotellamientos generados por la cantidad de automóviles por la ciudad sobrepasa la capacidad de las avenidas para sostenerlo. En especial, porque muchos de esos automóviles solo llevan una solo persona abordo.

Para tener una ciudad sostenible, y con alta calidad de vida, es necesario que el transporte publico sea una opción real para que la gente se pueda mover en la ciudad. Ya es necesario que la ampliación de las redes del tren ligero, y del Macrobús, sea prioridad y se construya lo más pronto posible.

De igual manera, se necesita que los camioneros que prestan el servicio de transporte publico realmente mejoren la calidad en su servicio. Hasta el momento, no hay realmente una mejora en su servicio. Siguen prestando un pésimo servicio, y la condición de la unidades deja mucho que desear.

La respuesta para mejorar la movilidad en la zona metropolitana es hacer que transporte publico realmente sea una opción viable para que la mayoría de la gente se mueva a diario, y que este pueda ser considerado como el principal medio para hacerlo. Seguir aumentado el parque de vehículos privados, solo seguirá contribuyendo a que las avenidas de la urbe se saturen aun más, incrementado los tiempos que se tienen que dedicar para llegar a nuestros destinos.

miércoles, 23 de octubre de 2019

La violencia y la perdida de valores.

Encuentro algo paradójico, y otro tanto hipócrita, como hay gente que se queja de la violencia, pero pero insiste en enseñar a los hombre que la violencia es una forma valida de responder. Lo peor es que cuando se trata de enseñar que no se tiene que responder a la violencia con más violencia, se tacha a esta practica como un intento de hacer menos a los hombres.

No se quiere entender, que dar a los hombres más herramientas a los hombres para que no tengan que recurrir a la violencia es algo que nos beneficia a todos. El hecho que un hombre pueda hacer frente a sus emociones, sin tener que esconderlas, hace que tenga una vida más plena y que sea capaz de relacionarse mejor con la gente a su alrededor. La idea de que un hombre sea capaz no solo de hacer frente a sus emociones, sino también expresarlas libremente, es algo que se debe de promover. Solo así lograremos reducir la violencia en las calles, al dar las herramientas adecuadas para que no se tenga que recurrir a ella.

Lo que nos lleva a los valores. Mucho se habla de que se han perdido, lo cual no es de todo cierto. Es cierto que hay personas que no los tienen, pero no del todo su responsabilidad ya que en ocasiones nunca los adquirieron. Se tiene la falsa idea de que los valores se adquieren en la escuela, o los medios masivos de comunicación. De esta manera, los padres se quitan la responsabilidad de no haber educado a sus hijos en valores.

Es mucho más fácil decir que es culpa de la sociedad, los video juegos, u otras cosas, que la nueva generación no tiene valores, que admitir que la anterior no cumplió con transmitirles dichos valores.

De igual manera, en ocasiones los valores que dicen que desaparecieron simplemente se transformaron en formas que no quieren aceptar quienes dicen que los valores desperecieron. Por ejemplo, no querer reconocer el matrimonio igualitario, o que las mujeres u hombres encuentren satisfacción de maneras que ellos no están de acuerdo.

Lo cierto es que la forma en que se viven los valores han cambiado, o incluyen a personas que antes no se beneficiaban de ser tratados de manera digna.

Como en muchas otras cosas, la supuesta perdida de valores es no querer ver que todo cambia.

martes, 8 de octubre de 2019

Miedo al cambio, un obstáculo que impide crecer.

Cada vez que escucho un paro por parte de los taxistas para pedir la salida tanto de Uber como de DiDi, es difícil no ver una gran renuencia al cambio por parte de los taxistas. Aunque parte de sus quejas son ciertas, como que al principio los precios tanto de Uber y DiDi les complicaban competir a los taxistas, también se ve mucha renuencia a aceptar que se tienen que adaptar a tener mayor competencia.

Pero esta terca renuencia al cambio no es solo de los taxistas, sino de un gran segmento de la sociedad que no quiere aceptar que el cambio es inevitable. Sobretodo que las cosas cambien, no siempre significa que la forma en que se venían haciendo estuvieran necesariamente mal. En ocasiones, el cambio solo significa que se encontró una manera mejor de hacer algo.

Hay que tener en cuenta, que en ocasiones no tenemos control sobre los cambios que ocurren a nuestro alrededor. Solo podemos tener el control sobre como haremos frente a estos, y adaptarnos de la mejor forma posible para no solo aprovecharlos. Sí lo hacemos de la forma correcta, incluso podremos aprovecharlos para crecer tanto personalmente y junto con aquellos que nos rodean.

Lo principal, es quitarnos la idea de que los cambios son positivos o negativos en si mismos. La forma en la cual nos impactaran tiene que más que ver con nuestra capacidad de adaptarnos a ellos, o la forma en la cual los tomamos. Todo cambio es una oportunidad para aprender, y crecer, para así tener más herramientas con las cuales afrontar la vida.

Al final del día, el cambio no es nuestro enemigo. El enemigo es la forma en la cual nos enfrentamos al cambio, ya que va a pasar independientemente de lo que queramos.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Los valores que no se inculcan, se pierden.

Cada vez que se legisla sobre temas como el aborto, el matrimonio igualitario, y adopción por homosexuales, las voces que claman que de aprobarse esto llevara al libertinaje y a la descomposición social. Se dice como si los valores se perdieran por decreto, o extender derechos a personas que antes no los tuvieran los quitaran a quienes ya los gozan.

Lo más preocuparte, es se dice como si no fuera la responsabilidad de los padres de familia el inculcar dichos valores. La falta, o perdida, de valores no es por lo que el gobierno legisle, sino porque los padres de familia no les inculcaron dichos valores a sus hijos. Lo peor, es que muchas veces no es que se hayan perdido, simplemente no se inculcaron por los padres en su momento.

El hecho que se extiendan derechos a grupos que no los tenían, no conlleva a la perdida de valores. De hecho, en muchos casos es cuestión coherencia con dichos valores el darles los mismos derechos que ya otros grupos gozan. Es triste, incluso da coraje, que para negarlos se den razones que caen en hipocresía o en doble moral. O simplemente se dice que como se pueden dar por el hecho de no ir de acuerdo con ciertas creencias que exige esos derechos exclusivos a la creencia en si, y no a las personas.

Muchos padres evitan la culpa de no haber inculcado los valores, citando que es culpa de la sociedad. Aunque no se puede decir que la sociedad tiene influencia, el no querer aceptar que los padres son la principal influencia durante el periodo de formación de sus hijos, es evitar su responsabilidad de que se pierdan los valores. Nada pasa en un vació, los valores no inculcados durante la niñez difícilmente lo serán cuando se llegue a ser adulto.

Es fácil quejarse de la perdida de valores, o si se aprueba algo esto llevara al libertinaje. Pero la generación que no inculco los valores que tanto se quejan que se perdieron, tiene responsabilidad que así sea.

jueves, 29 de agosto de 2019

Tomar control sobre nuestro destino.

Es triste ver la gente sigue cayendo en la falacia de decir que antes estábamos mejor, sin realmente tratar de mejor ellos mismos su situación. Cada nuevo cambio no trae nada bueno, independientemente de aunque se pueda demostrar que realmente están mejor.

Lo peor es cuando se les dice que ellos tienen que tomar una mayor responsabilidad para poder mejorar su nivel de bienestar, se hacen pasar por víctimas de circunstancias sobre las cuales no tienen ningún control. Parece que el simple hecho de tomar el control de su vida, les causa ya sea temor o simplemente prefieren pasarle la responsabilidad a otros.

Aunque es cierto que no podemos controlar todo lo que pasa a nuestro alrededor, si podemos controlar que hacemos al respecto para lograr nuestros objetivos. Pero primero tenemos que aceptar la responsabilidad sobre nuestras acciones, y sus consecuencias, solo así podemos comenzar a forjar nuestro destino. Hasta que no tomemos las riendas, se esta a merced de aquellos que si actúan para lograr su objetivo.

Hay que tener en mente que no es un camino recto, y se puede llegar a necesitar cambiar de plan más de una vez. Lo importante es saber a donde queremos llegar, para poder saber como llegar ahí.

Nadie más que tu sabe a donde vas, y por lo tanto nadie te puede decir como llegar a tu destino. Y más porque nadie recorre el mismo camino, cada uno recorre va construyendo su propio camino a cada paso que va dando. Lo que otros hacen solo sirve para darte una idea de lo que puede funcionar, pero no hay garantía que así sea.

Construir la vida que quieres, solo depende de ti. Nadie lo puede hacer por ti, y lo que hace feliz a otros puede que no te haga feliz a ti. No queda más que construir tu vida lo mejor que puedas, y aceptar que siempre sera un trabajo en proceso.

domingo, 18 de agosto de 2019

Poner más atención a lo que hacen, no a lo que dicen.

Pareciera ser que muchos no terminan de entender que las decisiones más importantes en política, como en los negocios, se toman tras puertas cerradas. Es especialmente cierto en las áreas económicas, como de seguridad, por distintas razones. Aunque lo ideal sería que todas la decisiones se dieran de frente a la sociedad, no siempre es deseable que así sea.

Principalmente porque no se quiere que se contamine el proceso, o porque no quieres dar ventajas que dejen al gobierno en una posición de no poder dar los resultados deseados. Por este motivo, siempre hay que poner más atención al actuar de las diferentes dependencias y no a lo que dicen quienes las manejan.

Por esto, es más importante poner atención al actuar del gobierno y medir continuamente los resultados que dichas acciones general. El poner atención a lo que dicen solo sirve para darse una idea de la dirección a la que apuntan, que puede no ser la misma a las que sus acciones nos lleven al final.

Esto no significa tengamos que aceptar que nos mientan, o que nos puedan ocultar información de como llegaron a las decisiones que se tomaron. Lo que significa es el momento cuando la información en la cual se baso el actuar del gobierno debe de hacerse publica. La idea de que se nos tiene que compartir toda la información en el momento no es lo idea, ya que dicha información puede ser utilizada para evitar que se den los resultados esperados, o que las acciones tomadas en base en ella no logren el objetivo para el cual se pusieron en marcha.

Lo que se dice no es señal de acción, o falta de esta.

domingo, 11 de agosto de 2019

La paradoja de la democracia.

La paradoja de la democracia que más me llama la atención, es que cuando el candidato por el cual se vota no gana la elección muchos se niegan a reconocer al contrincante como su representante. Y aún así le exigen que actúe como si los representara, a pesar de que se niegan a reconocerlo como quien gano la elección por mayoría.

Esto es más evidente en la elecciones presidenciales, donde los votantes que no vieron a su candidato ganar se niegan a reconocer al ganador como su presidente. Pero si su candidato gana, exigen que todos lo reconozcan como el presidente de todos. Lo cierto es que el ganador se vuelve el presidente de todos, independientemente de que no todos votaron por él. Para poder exigirle de cierta manera como presidente, primero tienes que reconocerlo como tal.

Al elegir a cualquier candidato a cualquier puesto en el gobierno, no lo estas haciendo para que se convierta en tu representante de manera literal. Lo estás haciendo, porque crees que es el indicado para que actué de una manera acorde a como crees que deben ser las cosas. Pero, al llegar al puesto por el cual fue candidato, deja de ser tu candidato para trabajar para beneficiar a todos los que representa dicho puesto.

En la democracia, cuando el candidato gana las elección pasa a representar las voces de todos. El decir que cierto senador, diputado, o tu presidente municipal, no te representan es no entender lo hacen mientras estén en el cargo. Por ende, se tiene el derecho de exigirle cierto actuar, y los resultados que quieres ver.

Los poderes son otorgados a cada uno de los puestos a los cuales elegimos a quien gano la elección, para ser usados en representación de todos. Por esto el decir que quien gano la elección no es tu representante por que no votaste por el no tiene sustento. Es tu representante por que gano la elección, y por eso tienes el derecho de exigir que te los resultados que necesitas dentro del marco legal que delimita su actuar. Sí quieres que los candidatos afines a tus principios, e ideales, tienes que trabajar para que estos sean elegidos. Mientras tanto, hay que trabajar con quien fue elegido para que construir la comunidad que quieres ver.

Dejemos a un lado la idea de que si no gana el que quiero, no es mi representante. Independientemente quien llegue, una vez que ocupa el cargo se vuelve el representante de todos y tiene que trabajar para todos.

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Linux supero el 7 % en computadoras a nivel mundial , y 10% en Norte America, después de años de estar al rededor del 3%. Esto gracias a que...