domingo, 22 de marzo de 2026

Dignidad laboral: Por qué poner límites no te hace un mal empleado.

Una cosa que me he dado cuente, es que hay empleados que no les gusta cuando otros empleados realmente no aceptan maltratos o trabajos mal remunerados. Dicen que son gente que no quiere trabajar, pero en realidad es gente que quiere trabajar pero sabe su valor.

El aceptar un empleo es un intercambio, de la labor del empleado por una remuneración. Pero que estés dispuesto a aceptar un empleo, no implica que se tiene que aceptar mala paga o malos tratos. El empleador, jefes, y compañeros de trabajo esperan respeto, y el empleado espera el mismo respeto.

El ser ser jefe implica dirigir a quienes están a su cargo, pero esto no significa que pueda maltratar. De igual manera, el empleador da empleos porque necesita de quien haga ciertas funciones, no por que este haciendo un favor o dando alguna beneficencia. De igual manera, el empleado no presta sus servicios dando un favor, o por gusto. Lo hace porque espera ser compensado por mismo.

Ambas partes buscan un beneficio propio, y mientras no se entienda esto y busquen acuerdos que beneficien a ambas partes será difícil que ambos los obtengan. Se pueden encontrar compromisos que beneficien a ambas partes, pero para esto ambas partes tienen que comenzar a realmente dialogar y ser honestos sobre que es lo que quieren obtener. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dignidad laboral: Por qué poner límites no te hace un mal empleado.

Una cosa que me he dado cuente, es que hay empleados que no les gusta cuando otros empleados realmente no aceptan maltratos o trabajos mal r...